sábado, 8 de noviembre de 2014

UNA MARIPOSA ENCANTADA, DE MIL COLORES

UNA MARIPOSA ENCANTADA, DE MIL COLORES
Por Francisco Cadrazco Díaz
Escritor Colombiano















En un bello jardín del frente de una Mansión, un jardinero de nombre Octaviano, un muchacho de unos trece años de edad, color moreno claro, con unos pequeños y delgados bigotes, típicos de la pubertad, con una educación bien cimentada de su hogar, sembraba y cuidaba con esmero, toda clase de plantas que florecieran, solo con el fin de complacer a una hermosa niña, hija de los dueños de la mansión, a ella le encantaban las flores sobre todo las exóticas.

Una vez la niña con sus padres se fueron  de vacaciones a Paris y encargó del jardín al servidor y humilde Octaviano, quien le prometió a la hermosa niña que cuando regresara, lo encontraría lleno de toda clase de mariposas revoleteando sobre sus pétalos florecidos, como en la Malena de Patillal.

Como regalo en su estadía en la ciudad Luz, le trajo al  jardinero una Mariposa de mil colores disecada y atrapada en un enjambre de alambres con un gancho para colgarla en la pared, fue una alegría inmensa la que manifestó Octaviano, al recibir tan preciado objeto que fue colgado en su cuarto al lado del retrato de sus padres de crianza, que con mucho celos cargaba el jardinero.

El  Jardín estaba florecido y lleno de mariposas de dos mil colores, sobre todo a las nueve de la mañana, cuando el sol emite sus rayos con más intensidad, así como lo prometió el jardinero a su admirada niña, que cada día crecía y se le veía su hermosura, siempre decía Octaviano que esa sería una gran mujer, a él le agradaba el trato de la niña de siete años de edad y ella gozaba de la compañía del jardinero.

Su Padre siempre la regañaba y le decía que no la quería ver en compañía del jardinero a quien trataba muy mal, a la señora madre, le agradaba el joven, que desde los ocho años estaba con ellos, por su educación y respeto y procuraba que su estadía en casa fuera lo mejor, lo tenía estudiando en las noches y le suministraba vestidos y calzados y le daba su mesada de trabajo en dinero, que guardaba el jardinero en una cajita de madera que había adquirido donde su vecino, el carpintero.

Una de las hermosas noches de su estadía en casa de la familia Hondeer, donde vivía, en el patio de la Mansión, sucedió algo inesperado por el joven, cuando entró a su cuarto, encendió la luz y miró a la mariposa y al retrato de sus padres y acto seguido escucho una melodiosa y suave voz encantadora que le dijo:

Octa, no te vayas a asustar soy yo la Mariposa,

Sí,  que quieres, contestó el joven,

Tú me puedes hacer el favor de sacarme de esta maraña de alambres y después soplarme con tu boca, te daré el regalo de tu vida lo que tu más anhelas.

A Octaviano, en fracciones de segundos mentales, pensó en   la hermosa niña, hija de sus patrones y también se dibujó a la Mariposa convertida en mujer, vestida de mil colores, con su belleza natural, en un palacio de amor y felicidad, rodeado de sus dos hijas Sasha y Ksandra.

Procedió Octaviano a soltarle los alambres de cobre a la mariposa de mil colores que le trajo de la Ciudad Luz, la hermosa niña Sasha, hija de Grastini y Ksandra, sin duda el destino del joven estaba centrado en las manos de la Mariposa y sus pensamientos eran los de desposar a la joven Sasha, cuando fuera un poco mayor, con la anuencia de sus padres.

Después de liberada la Mariposa y con un soplo del jardinero, revoleteo por toda la habitación, cantaba, se reía y abrazaba a Octaviano, le bailo música Árabe ataviada con su vestido de Mariposa Encantada, hablaron hasta el amanecer y ella le pidió al joven que la colocara en el lugar que ocupaba en su habitación, hasta que llegara nuevamente la noche.
La niña Sasha, notó la ausencia del jardinero en la mañana y a un descuido de su padre que la llevaba al colegio se escapó y le tocó suavemente la puerta y lo llamaba cariñosamente:

Octa, Octa, Octa levántate que ya me voy para el colegio, abre la puerta.

Se despertó el joven y sorprendido abrió la puerta de su habitación, al verlo la niña sorprendida grito Mama, Papa, vengar a ver a Octaviano, a esa voz, el padre se imaginó, lo que siempre se había imaginado entre su hija y el jardinero, acudiendo al llamado de la niña.

Octaviano amaneció rozagante, su piel morena estaba delgada, sus ojos despiertos, su cabellera espesa y bien peinado, sus bigotes eran abundantes su piel  llena de bellos, su nariz pronunciada y sus facciones bien  cuidadas, un joven a la altura de los patrones, hablando socialmente.

Octaviano, ahora que regrese lo espero en la sala de la casa, que tenemos que hablar, vociferó el Patrón, en un tono grosero.

Se miró el jardinero en un pedazo de espejo que tenía en su baño y la sorpresa fue mayor, miró a la mariposa y esta se sonrió, comprendió el muchacho humilde que se le había concedido su deseo, que de ahora en adelante su vida cambiaria y estaba dispuesto a hablar con el señor Grastini, de tú a tú, como un gran señor.

La señora Ksandra suministró vestidos nuevos al joven que había cambiado su apariencia, ahora era un Príncipe Encantado, el don de la palabra brotó de su pensamiento, tanto que el dueño de la Mansión se quedó sorprendido de la elocuencia de Octaviano en la larga conversación que sostuvieron en la Sala de la Hermosa Mansión, donde el jardinero justificó sus cambios físicos con su pubertad y su elocuencia con las clases en el colegio, de allí salió la propuesta de  acompañar al señor a sus campañas políticas que aspiraría al primer cargo de la Municipalidad.

A la noche siguiente tan pronto se ocultó el Astro Rey, bajo la Mariposa Encantada de mil colores y le dijo a Octaviano, que sus deseos estaban cumplidos:
          
Desposar a Sasha cuando cumpliera la mayoría de edad
 Terminar sus estudios en Licenciaturas Políticas y Económicas y no olvidarse de su Jardin    y sus mariposas encantadas y una sorpresa el día de su boda.
     
Todo lo prometido por La Mariposa Encantada, se le cumpliría a él joven Jardinero, ya en su última y tercer noche de liberada la Mariposa de mil colores, le bajo del retrato a los padres de crianza de Octaviano y por quince minutos se dijeron las últimas palabras que el joven le debía a sus guías de la vida.


Al amanecer, la hermosa mariposa le prometió a Octaviano, que estaría en su boda y en el nacimiento de sus dos hijas, con los rayos solares la Mariposa Encantada y de mil colores, salió por la ventana de la habitación de Octaviano el Jardinero y se alejó en el horizonte, entonando una hermosa canción, acompañada de guitarras y castañuelas Andaluzas.


Para la familia del señor Grastini y la Señora Ksandra, el joven era considerado un hijo, honor que con muchos atributos hacia ellos, profesaba Octaviano el Jardinero Encantado, que con honores se graduó en las Universidades, las dos carreras profesionales que con mucho esfuerzos comenzó años atrás antes de que Sasha la hermosa niña, le trajera de la Ciudad Luz, una Mariposa Encantada de mil Colores.

En una mañana llena de alegría, Octaviano y Sasha, se juraron ante el altar de Dios y en presencia de los padres de ambos jóvenes, una sorpresa de La Mariposa Encantada, para el Jardinero, que la liberó de los alambres y la embalsamada, donde permaneció por muchos años. Los progenitores de Octaviano, fueron localizados y no podían creer que su hijo mayor, se haya convertido en un gran señor, de la emoción su Madre, exclamo: “Hijo te pareces a un Doctor”.

Al siguiente año, nació Sasha hija y dos años después nació la hermosa Ksandra igualita a su madre, Octaviano con la influencia de su suegro, ocupó el cargo de primer ministro de su país, fue catalogado el mejor funcionario que haya pasado por ese Estado.

“Son Privilegiadas, las personas que con  perseverancia,  esfuerzos, confianza en ellos, pensando en grande, logran superar los obstáculos de la vida, mas, cuando la Sociedad que los rodea, los consideran  las Sandalias para Calzar sus Pies”.

Al Jardín de este hogar, atendido por el Doctor Octaviano Del Pino y Carrasco, su hermosa esposa Sasha Hondeer  y sus hijas Sasha y Ksandra, todos los días, llegan en las mañanas, Miles de Mariposas Encantadas de dos Mil Colores, y adornan ese hermoso Jardín.

No hay comentarios:

Publicar un comentario