lunes, 20 de julio de 2026

LA PELEA CON UN MANATI

 

LA PELEA CON UN MANATI
Por Francisco Javier Cadrazco Díaz- Román
Escritor Colombiano

 

Mi mente recuerda en la juventud, la noche de verano que los 5 chinchorros de pesca artesanal fueron colocados uno por uno en el caño de aguas negras y taponadas de tarulla. Esa noche a mis 12 años y en presencia de mis familiares Cadrazco, participe en esa batalla acuática feroz.

Se decía que allí en ese caño, había un manatí de 7 metros de largo por un metro de ancho que se devoraba a los peces por muy grande que fueran, le hicieron un trabajo de verificación y lo localizaron, cerraron el área y en la noche temprano los 20 pescadores de mi familia incluido mi persona acudimos a la cita con un ánimo desbordado y dispuesto a sacar el animal mamífero de agua dulce, en esos años la pesca estaba permitida por la cvs del San Jorge, porque seguro van a decir que era ilegal.

Calculando mentalmente se dijo: colocamos chinchorros cada 10 metros, bien amarrado en estacas a la orilla del caño y con porras y sonata de canoas con un mazo para encerrarlo hacia los chinchorros, llegó al primer chinchorro y paso la pita, lo rompió, el segundo también, el tercero batallo pero de igual manera lo perforo y paso, entre el cuarto y quinto entramos al caño con mazos de mangle para debilitarlo, fue en el cuarto chinchorro, cuando mi Primo Pablo Cadrazco Luna, un hombre de esos de hacha y machete, se abalanzo sobre el manatí, lo abrazo, dieron vueltas de campana, giros y sobre giros, hasta que el animal mamífero se cansó y permitió arroparlo con las redes y subirlo a la canoa más grande que llevamos. Esa fue una batalla de más de 10 horas, no fue fácil y reinaba la algarabía, el júbilo por tan gran Azaña.

Toda la población de mi pueblo La Villa de San Benito Abad Sucre, se volcó al Puerto Real a esperar el zarpe del manatí más grande que se halla pescado en mi pueblo, a hombros lo llevamos a la plaza principal y observar esas 7 capas de carne afrodisiacas con que se alimentó toda la población, por eso en esa época las familias eran numerosas y la longevidad nos abraza en esta hermosa vida. Google “entrecuentosporrosyfandangos.blogspot.com”.

domingo, 24 de mayo de 2026

LA GALLINA INTELIGENTE

                                                          LA GALLINA INTELIGENTE

por Francisco Cadrazco Díaz Román
Escritor

 

En un racho viejo, cubierto de maleza, de árboles frutales secos por falta de agua, una gallina se resistió a irse de ese sitio, después que su anciano dueño falleció. Por el camino real, escuchaban a la gallina cacarear en horas específicas, a Manolo se lo cogió el amanecer en el pueblo, estaba en la cantina de Joche y perdió la noción del tiempo, paso por el rancho solo a las 02:00 am y vio la luz encendida, pero como iba en 3/15, no le dio importancia Matilde una campesina que sembraba verduras en una parcela, paso a las 04:00 y vio una luz dentro del rancho, se persigno en latín y su cuerpo se estremeció. Lejos de allí, había una joven que se crio  con una señora partera, esta le enseño del oficio y a cultivar plantas medicinales, el día de su partida la partera le dio una medalla de plata con solo la mitad del dije, que la otra mitad estaba en el rancho Good. Después del entierro de la partera el dueño de la casa mando a desalojar a la joven. Ella cogió su mochila y unas cuantas cosas y se marchó. El rancho estaba a cinco tabacos negros ovejeros, cuando llego al a la entrada de la propiedad la gallina voló alto y vino a dar al portón que estaba cerrado con un candado de números clave y una cadena oxidada. Tu eres Amanecer le dijo la gallina, marca el 1189 y el candado se abre, la casa estaba sin techo, no había puertas, en un rincón había una cama con un sobrecama lleno de polvo, ni modos dijo Amanecer, la gallina la llevo a el cuarto de herramientas, palas martillos, cavadores, machetes y demás herramientas que dejo el dueño. La gallina le dijo que los arboles estaban vivos, que solo les faltaba agua y que el pozo al fondo la tenía, al anochecer de ese primer día, la gallina busco una linterna vieja y la encendió y se recogió al lado de Amanecer, esa mañana se levantaron temprano, recorrieron la propiedad y se pusieron a trabajar en los arboles de naranjas, sacaron agua del pozo e iban regando, un vecino a caballo paso y vio a la joven trabajando, se acercó y le dijo que esos árboles ya estaban muertos, la gallina le dijo a Amanecer que no le escuchara que ese señor era malo, tres días después los arboles de naranjo fueron brotando puntos verdes y a vuelta de un mes estaba recuperados. La gallina inteligente llevo a Amanecer a un árbol especifico, el más viejo y le dijo que cavara allí, a los 40 centímetros se toparon con una caja de madera de 40 x 50 cm, dentro encontraron monedas de oro, una escritura y una carta que decía: esta propiedad es tuya Amanecer, te estuve esperando pero el tiempo no me alcanzo, te deje  la gallina inteligente para que te guiara, no dejes caer el rancho y cuídate del señor delcaballo que es malo, decía la carta. Poco a poco fueron transformando el rancho y cosechando naranjas que vendían a una empresa. A vuelta de un año, el rancho viejo estaba renovado, instalaron una fábrica de jugos naturales. La gallina seguía hablándole a Amanecer y guiándola en todos los procesos de las empresas, todo el pueblo participaba con más de 100 empleados, una noche cuando caía un fuerte aguacero con tormentas, la gallina se le acerco a la cama de Amanecer y le confeso que ella era la partera, esposa dl señor dueño del rancho y que era su abuela, que su madre desapareció en el arroyo y se sospecha del señor del caballo, el malo.  Lejos del rancho una señora de unos 50 años escucho hablar del rancho Good, que una joven lo había trasformado en fabrica, llego a los seis días y tan pronto la vio la gallina, le dijo a Amanecer, esa es tú madre, déjala entrar, traía en su pecho la otra mitad del dije, conto la señora que el hombre del caballo la vendió a unos gitanos de circo, a los tres días la gallina desapareció y en la canasta de hacer el mercado habían una docena de huevos de oro. Entrecuentosporrosyfandangos.blogspot.com 

viernes, 22 de mayo de 2026

LIBELULA

 

LIBELULA

Por Francisco Cadrazco Díaz Román
Escritor

Del pensamiento a la razón, del amor a la vida, vuela una libélula rodeando mi corazón, el sentido y el pensamiento se agudizan al revoletear,  una visita  espiritual que traes equilibrio y prosperidad a el  jardín de mi hogar.

Hermosa libélula tus colores en tus alas, tu lindo ondular, a la izquierda y a la derecha, al lado y lado al volar, me das paz, amor y fraternidad.

Seré una planta autóctona, para que te sientas atraída, sembrare flores silvestres, pastos y jazmines, para atraparte con el sutil olor del polen del amor.

Tu hermosa libélula simbolizas  trasformación, renovación, aceptación y buena suerte, ven libélula hermosa, invade mi corazón.


jueves, 29 de mayo de 2025

LOS YOLOFOS ENMARIGUANAOS

 

LOS YOLOFOS ENMARIHUANAOS
Por Francisco Cadrazco Díaz Román
Escritor

Los yolofos son unas aves pequeñas que vuelan en manadas, se comen las cosechas de maíz, arroz y todo lo que contenga semillas. En la sierra había una cosecha de Marihuana ya seca porque sus dueños no habían podido subir a cortarla, los yolofos se percataron de la semilla seca y bajaron en grupos a comer semillas, con lo que no contaban ellos era que esa semilla los dormía en un sueño entre oscuro y claro, pasaron así toda la noche, a la mañana que llegaron los obreros a recoger la cosecha, se encontraron con una bandada de yolofos adormitados sin poder volar. Colocaron una grabadora de 12 tacos y la pusieron a sonar con una guaracha de moda. Uno de los yolofos que era parrandero le dijo al otro, hey mi vale estas escuchando esa música, voy es a bailar y uno por uno fueron despertando y se formó la rumba con los yolofos enmariguanaos y bailando.

UN CERDO HIPPIE

 

UN CERDO HIPPIE
Por Francisco Cadrazco Díaz Román
Escritor

Era la época de los humanos hippie, que recorran las carreteras del mundo, pidiendo un aventón para avanzar a su destino. Una tarde sobre los últimos rayos del sol en el poniente, venia Juancho Ramírez en su camión, con un viaje de cerdos para el matadero del pueblo, traía exactamente 27 cerdos engordados con maíz cariaco, en el camino vio a la figura haciéndole señas para que parara el vehículo y lo recogiera, a la bondad y buenas vibras de Juancho, bajo la velocidad y le hizo señas que se subiera atrás con los cerdos, no le vio la cara por las melenas de cabellos del hippie, al llegar al matadero Juancho notó que el humano no estaba en el camión, se dijo para sí, se bajó y no dio las gracias, bajó los cerdos, los conto y sobraba uno peludo, melenudo y grande. Fue cuando le dijo al matarife que tazaran ese cerdo y le pusieran precio porque no estaba incluido en el lote, acordaron un precio y lo bajaron, lo que no sabían ellos es que ese cerdo melenudo era el hippie que en el trayecto con los 27 cerdos se volvió igual que ellos, simplemente se quedó dormido y cuando despertó ya era un cerdo, encerrados en un chiquero el cerdo hippie siguió durmiendo revuelto con la manada, hasta media noche cuando el gallo basto con su reloj biológico anuncio las 12 d la noche. Sobresaltado el cerdo hippie se levantó, se salió del corral y cogió carretera, los transeúntes se lo quedaban observando por su pelaje y estatura, a la mañana siguiente lo iban a sacrificar de primero, con la sorpresa que ya no estaba, salieron en su búsqueda preguntando si habían visto al cerdo hippie, unos decían que lo vieron llegando a Aguasblanca, otros que iba por la carretera hacia Mariangola, una señora dijo que ese cerdo hippie iba llegando al Valle. En el camino de huida del cerdo hippie ya se había convertido en humano y los que lo buscaban le preguntaron por el cerdo hippie, el con una sonrisa dijo que lo había visto en Barranquilla.

 

sábado, 21 de diciembre de 2024

LA MULA EMBRUJADA

 

Francisco Javier Cadrazco Díaz

LA MULA EMBRUJADA: Tres amigos venían por un camino hacia el pueblo, que estaba de fiesta, no traían dinero porque el blanco no les canceló su semana trabajada, pero de alguna manera ellos iban a parrandear, vieron a la distancia una mula aperada a la orilla de un pozo calicanto, al cual le daba la vuelta al pozo y salía el agua por un tubo, uno de ellos observó y le dijo a los otros dos, saquemos esa mula y la llevamos donde el gitano que no las compre, en su lugar te quedas tu Ernesto, hasta mañana que el dueño te encuentre. A la mañana el dueño del predio observo al hombre con los aperos de la mula y se sorprendió. Amigo usted que hace allí, con los aperos de la mula, el le responde, es que yo soy la mula, una señora me embrujo, pero anoche con los truenos y relámpagos, volví a persona, hombre levántate de allí, le quito los aperos y lo indemnizo en dinero por los 4 años que te he tenido dando vueltas en circunferencia, yo voy a compara otra mula. Se despidieron y el tercer hombre se reunió con sus dos amigos que ya estaban bebiendo ron con la plata de la mula. El dueño de la mula llego donde el gitano y vio la mula que habían vendido los dos amigos. Se imaginó que otra vez el hombre lo habían convertido en mula y se le acercó al animal que al verlo relinchó, al oído le dijo "Quien no te conozca, que te compre"..
Todas las reacciones:

jueves, 5 de octubre de 2023

“VALLENATA”, UNA POESIA HECHA CANCIÓN

 



 “VALLENATA”, UNA POESIA HECHA CANCIÓN

Hoy te canto vallenata, con todo mi corazón
yo he venido de muy lejos, para darte tó mi amor
vallenata yo te quiero, vallenata yo te adoro
tu eres mi consentida, eres mi lindo tesoro.

Los jazmines son muy lindos, la rosa y los tulipanes
pero tu mi clavelito, eres la cura de mis males.
A mi Dios voy a pedirle, que me conceda el perdón
para yo vivir tranquilo, en compañía de tu amor
y mis hijos serán testigo del fruto de nuestro amor.

Vallenata yo te quiero
Vallenata yo te adoro
tu eres mi consentida
eres mi lindo tesoro.

Como el rio Guatapurí, caudaloso y cristalino
así me llegaste tu como un mandato divino,
le dedico esta canción, tierra que te vio nacer
Aguas blanca tu eres bella así como es mi mujer
Aguas blanca tu eres bella así como es mi mujer.


VERDE

 


VERDE

Por Francisco Cadrazco Díaz Román

¡Oh! Naturaleza divina, de verde tu manto camina
por donde quieran te miran
desde lo alto del firmamento
resplandeces de dulzura.

Verdes montañas, caminos y llanuras
verde la primavera, la tierra siempre germina
tus paramos de blanco se adornan,
tus polos en hielo terminan.

Ríos y mares corren por tus quebradas ensenadas y laguna
eres majestuosa ¡oh! Naturaleza divina.

 

FIRMAMENTO

 


FIRMAMENTO

Por Francisco Cadrazco Díaz Román

 

Firmamento de indescriptible belleza
creado por mi Dios bendito,
que en la noche te iluminas de luz tenue
al compás de brillantes luceros
y de esa hermosa luna llena.

Bóveda del cielo que desde la tierra
te contemplo azul en contraste con los mares
de mi globo terráqueo, has sido la compañera de la luna.

Cuando el sol se oculta, comienzan los amoríos
las nubes notan el paso de sus caricias amorosas
como viento en polvorosa se ocultan tras las montañas.

Luna nueva del firmamento, bóveda azul del cielo
los dejo solitos en la noche, y en el día ocultos en su mirada
el astro rey de esto, no sabe nada.


DIOSA

   



DIOSA

Por Francisco Cadrazco Díaz Román

 

Porque tu eres mi Diosa
vengo a cantarte mi bien
rosa del jardín florido,
capullo al amanecer.

 

Alegre como la mañana de primavera
eres dulce como la miel
pétalo de jazmincito
sonrisa de un clavel.

Luna llena eres mujer
crepúsculo al atardecer
quiero en mis versos decirte
cuanto te quiero mi ser.

Amo a la naturaleza
por su verdor resplandecer
amo a mi tierra querida
como a ti bella mujer.

 


NOSTALGIA A SAN BENITO ABAD

 



NOSTALGIA A SAN BENITO ABAD

Por Francisco Cadrazco Díaz Román

 

Se llegó el día de recitarle

Versos de amor a mi terruño natal

Hoy se inspiró mi mente, ordenó a mi corazón

Decirte palabras de amor.

San Benito Abad, eres hermosa y bella

Como el pétalo de una flor.

A tus mujeres lindas

Van estos versos del alma

Elegantes, francas y querendonas

Son todas ellas un primor

Vestidas de primavera terciopelo y lentejuelas,

Bellas como ninguna, dueñas de mí existir.

Que hermosa es tu gente, san Benito con amor

Esperamos el progreso para llegar a tí

Como llega el chupaflor al jardín de tu corazón

Rápido y seguro a extasiarse de tí, bella flor.

Eres un lugar hermoso para nacer y morir

San Benito te recuerdo al bello atardecer

Con ese Sol inmenso rojo en el poniente

Grande como tu gente, como tu suelo de amor,

San Benito eres precioso, entrañas de mi corazón.

 


LA VIEJA BONGA

 

 

LA VIEJA BONGA

Por Francisco Cadrazco Díaz Román


Allá en la vieja bonga de mi tierra natal

Grande como el Universo

Centenaria en edad

Donde los recuerdos quedaron

De los años de infancia y mocedad.

En su corteza quedaron marcados los amores

De las marquesas, reinas y princesas

Donde se jugaba, bolita de uñita,

El trompo baqueado y el toro bravo.

En los meses de otoño y verano

Te observábamos vieja bonga, cambiando tu ropaje

Aquí crecieron las esperanzas, los sueños y la pubertad.

Al lado del camino viejo, esa hermosa bonga

Sembrada está, con ella conversábamos los jóvenes

A cerca de la vida y su complejidad.

Te prometemos vieja bonga que tu estirpe crecerá.

 

 

LOS TRES PARCHES

 

 

LOS TRES PARCHES

 

Por Francisco Cadrazco Díaz Román

 

 

Todavía recuerdo los tres parches

Que adornaban la sala de mi casa de bahareque

Con estiércol de vaca y pintura de cal.

Esos tres parches hechos con cenizas del fogón de leña

Y barro rojo de la poza de pichillín

Moldeados con las manos arrugadas de mi mamá Chave.

Circunferencias que simulaban una alfombra en casa de ricos.

Esos tres parches me llenaban de alegría

Eran alfombras naturales que reemplazaban los feos baches

Que se formaban en el suelo de mi casa paternal en la placita

Esos  tres  parches,  representaban  la  limpieza,  la  pureza  y  la humildad de mí querido hogar.

¡Todavía recuerdo los tres parches!

 

 


sábado, 2 de septiembre de 2023

VIANDAS PARA UNA ETNIA ANCESTRAL

 

VIANDAS PARA UNA ETNIA ANCESTRAL
Por Francisco Javier Cadrazco Díaz Román
Escritor Colombiano

 

Por situaciones de la vida, una vez me convidaron para La Ranchería en Maicao, compuesta por una conglomeración de personas de la etnia Wayuu y Ari junas (blancos). Específicamente íbamos para donde Juancho Chole y Luz Mila Epiayú, desde Maicao un avispón negro nos llevó, para evitar que me cobraran caro, le hable guajiro que me sale bien por tener familiares allá, el recibimiento fue apoteósico, una numerosa familia que con una venia de cabeza nos dieron la bienvenida.

Ya advertidos que había que recibir todo lo que nos ofrecieran, nos dispusimos sentarnos en una estera sobre el piso y compartir una amena conversación, como lo hicimos en Barranquilla a su llegada a mi hogar.

Acto seguida una totuma pequeña con un hirviente café tinto, degustado sin espabilar, pedí permiso y fui a el vehículo y baje un bulto de alimento no perecedero y se lo entregue a Juancho, este lo llevó a un saxo o deposito y cerró la puerta con candado, mentalmente me acordé que de esa comida, no oleríamos ni la manteca caliente, así fue, después de la tertulia con esa hermosa familia, vi que traían un chivo macho y lo colocaron frente de mi, vea Primo ese es mi regalo por su hospitalidad y comportamiento con nosotros, le estamos agradecido, le amarraron las patas y lo tiraron en el platón de mi camioneta Ford 100, de modas en los 1970s, el almuerzo fue chivo friché con guiándolo y yuca arenosa, de reojos miraba a mi esposa Vallenata, ella casi no come y ellos servían cerros de arroz y chivo a la carta. Tragos vienen y tragos van, era Wiski y lo combinaban con chirinche. Llegada la noche, Luz Marina se llevó a mi esposa para la casa y le tendieron un toldo. Mi persona bajo una fogata de leña, la luna brillando en el firmamento, estuvimos hablando de negocios hasta las dos de la mañana.

Bien temprano nos despedimos y fuimos a la policía de Maicao a sacar un permiso para trasladar el chivo a Barranquilla, especificando de quien era, si fue comprado, robado o regalado. De las viandas, no supimos nada, porque la costumbre es que lo que se les lleva de regalo, no es compartido con los Ari junas.

Ya el chivo no existe, pero sus descendientes están pastando a la orilla de la falda de la Sierra, en Mariangola Cesar, al cuidado de un Tío Política, a quien recordamos infinito.

sábado, 22 de julio de 2023

 

EL PESO DE TOTUMO Y LA ROMANA
Por Francisco Cadrazco Diaz Román
Asociado a Escritores del Atlántico


En esta hermosa mañana de sábado, aprovechando que el astro rey no ha despuntado por la Sierra Nevada de Santa Marta Colombia, estampo mi firma en este cuento, que no es cuento, es una pequeña historia mental, en donde los recuerdos se asoman a mi mente me dan un tic de esos momentos en el entorno de mi hogar, en la placita de mi pueblo “La Villa”.

Para mi persona, los doce meses del año en las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado, los divido en dos, noviembre a abril y de mayo a octubre. En los seis primeros meses, utilizábamos la Romana para pesar bagres, pacora y bocachicos salados con sal gruesa, por kilos para despachar a Medellín en unos camiones llamados Jaulas.

En el segundo semestre, se utilizaba el peso de totuma y madera, hecho artesanalmente, por esas mentes del costumbrismo campesino, aquí en esta fase, se utilizaba el pequeño peso para la venta y compra al detal arroz, maíz, yuca, queso y ñame.

La Romana era un peso de metal grueso, la parte de abajo era como una paila, con tres colgantes en forma de cadena metálica y la porra o parte superior era para mi como un sable con rayas, cada raya era un kilo, que al equilibrar la balanza daba el peso exacto.

En cambio, que el peso de totuma llevaba media totuma abajo, tres pitas y unos cuarenta centímetros de madera, con unas rayitas que eran libras, esos pesos también eran exactos, dependiendo quien pesara, había exactos como rateros, me refiero literal a los pesos.

No voy a dar nombres porque ofendería a los difuntos ya que este cuento esta metido entre los años 1957-1969 y quien lo narra esta metido en los setenta y uno.
Tenían esas personas que pesaban en totuma una afinidad con el cuchillo y las manos, que hoy me sonrío de tan matemática osadía, para pesar  sacar cuentas, ni para preguntarle qué año escolar tenían si los que estudiaban no pasaban de quinto de primaria. Agarraban ese peso, componían las pitas de colgar y decían: Al peso o al ojo, gritaba mi persona “Al Ojo”, con el cuchillo blanco afilado en piedra traída de la serranía de san lucas, sur de Bolívar y con maestría partía ese queso, lo envolvía en papel marrón, laborado con caña de panela en el valle del cauca. Y decía en voz alta, llévenlo a pesar si quieren donde Gilma Guerrero, el peso de tienda más exacto de los pesos, vean la diferencia entre pesar y no pesar un artículo, si la persona no tenia el equilibrio del cuchillo, pesaba mal y tenia que colocar a esa pesada un pedazo más, ese eran mis ganancias porque ese pedazo no llegaba a mi hogar y pasaba por mi garganta en el trayecto de la placita.
Hablando de la romana, esta también se equilibraba para que no fuera a dar de menos o de más, perjudicándose las partes, pero esos viejos no se los brincaba un chivo guajiro, tenían el peso en el ojo. Nosotros los muchachos estudiantes de esa época, nos regia el código de la tabla madera y la tabla de sumar, restar, multiplicar y dividir. Cuchillas, sobre todo los de tercer y cuarto grado, ya los de quinto estaban entrados en quebrados y triángulos. Hijos de pescadores, la mayoría, allí entraba mi persona, la jornada de pesa era temprano, la jaula amanecía parqueada al lado de la playa bajo unas matas de uvero y el conductor debajo de la jaula acostado en una hamaca.

Lápiz en mano y un pedazo de papel de caña de panela, subían a la romana una porción de bagre y gritaban 40 kilos, anotaban en  papel 40 kilos, al final de la pesada, venían las matemáticas exactas  me preguntaban Francisco Javier usted que esta estudiando, cuantos kilos se pesaron y que valor tiene la carga, ya ellos los mayores sabían el peso y la cantidad en dinero, libreta vieja y un lápiz, había que cantar esa pesa total y el valor en moneda colombiana. Tanto, si el valor coincidía con el pensamiento de sus prodigiosas mentes, se sonreían y decían, esta aprendiendo el muchacho. Y ya para cerrar, las cuentas aparecían cuando a los trabajadores se les iba a pagar, hay tanto en dinero, la parte de la ranchera o cocinera del chinchorro por ejemplo era doble, como también la del dueño de la empresa, los hombres ganaban una parte y los jóvenes como mi perdona, media parte. Ya ellos sabían cuanto ganaba cada uno y esperaban que nosotros los jóvenes niños sacáramos la cuenta escrita. Que Admiración, que mente prodigiosa de esos guerreros de mi hermoso pueblo, nos dieron un ejemplo de honradez, valentía y compañerismo.

Me voy con esa frase de mi Profesor Gustavo Benjumea, el hombre del cinturón de cuero y la regla de madera, para imponer justicia educativa. “El que cogió, cogió”.