sábado, 31 de mayo de 2014

MERENGUE



MERENGUE
Por Francisco Cadrazco Díaz
Escritor Caribeño Colombiano




Sandro Simplicio Ossuna Milenio era su verdadero nombre, pero como en este pueblo a toda persona le ponían un remoquete, le decían Merengue, no por las canciones de los puertorriqueños, sino porque todas las mañanas vociferaba, Merengues, Merengues, Merengues, unos panecillos redondos que se desasían en la boca, cada vez que sentían el calor de la lengua.

Vivía Merengue en la última casa del pueblo, que de allá para acá, venía siendo la primera, acompañado de cinco hijos tres hembras y dos varones, procreados en compañía de su esposa de nombre Maruja y por cariño le decían Maru, era de origen Libanes, pero le decían la turca, ella ayudaba a su esposo haciendo merengues en horas de la madrugada y en el día lavaba ropa ajena en el patio de su casa, por eso la llamaban la casa de la turca, al ver tanta ropa asoleándose en los alambres de púa en el cercado de su propiedad.

Merengue, se desocupaba bien temprano, a las nueve de la mañana estaba en casa contando la plática y apuntando en un cartón de cigarrillos uno que otro fiao, Maru lo regañaba pero era imposible negarse a fiar a su numerosa clientela, le decía, en convencimiento a su mujer.

El resto del día lo ocupaba Merengue arriando agua del pozo calicante, uno de los pozos que mandó a hacer un alcalde para justificar los cuantiosos gastos de su administración y calmar la sed de un pueblo.

Siempre tuvo en mente Merengue y lo decía, que un día de estos se iba a encontrar una paca de billetes de dólares americanos y hasta ese día, estaba en pie la casita de bahareque, al contrario haría un gran hotel de tres pisos para albergar a los forasteros que llegaban al pueblo, que eran muchos ya que era un emporio de oro blanco.

Maru, le ripostaba a Merengue con palabras y refranes populares, como:

Si con ese sueño te levantaste, vuélvete a acostar, o estás loco de remate, pero Merengue tenía la convicción de que algún día ese sueño se le cumpliría y hasta ese día seria llamado Merengue.

Le decía a su esposa que el Subconsciente produce a interés compuesto:

Multiplica y aumenta lo que en él se deposita, es decir, produce interés compuesto, quien disfruta del sentimiento de riqueza, mayor riqueza obtendrá, quien disfruta de sentimientos de pobreza mayor pobreza obtendrá.

Tres veces al día durante unos cinco minutos Merengue repetía:

“Riqueza, éxito”; estas palabras tienen un asombroso poder, representan el poderoso impulso de la mente subconsciente.

Alimentaba esa familia las esperanzas de cambiar de vida, ya que merengue era un hombre bien preparado para afrontar cualquier situación, sus padres lo educaron y poseía un título de Administrador de empresas, venía de soportar los horrores de la guerra en su patria chica, había atravesado a nado el rio grande de la magdalena a media noche, con un cáñamo en la boca jalando una pequeña embarcación, donde venían sus cinco hijos y su esposa Maru, recorrió la costa vendiendo de cuanta cosa se le ocurriera para subsistir, después se ubicó a orilla de la margen derecha del rio grande de la magdalena a la altura del primer municipio de Bolívar en la boca entrada del canal del dique y de allí también lo desarraigaron cuando su almacén de todo comestibles y sus telas estaban dando ganancias.

Una noche cerro el negocio y cundo dormían plácidamente un voraz incendio acabo con todo, solo alcanzó a coger sus niños y su esposa, se embarcó en un carro de un amigo y desapareció.

Llego a la primera casa de este humilde pueblo, compro un patio de quince por cincuenta metros y allí paro su rancho y se dedicó con humildad a vender Merengues que fabricaba su esposa Maru.

Todas las mañanas Merengue le comentaba a su esposa Maru, que él había soñado que su cuerpo se encontraba en un pozo de 20 metros de profundidad y que en el fondo había mucho dinero en monedas de oro y fajos de billetes envueltos en plástico, pero que era imposible tocarlos porque lo impedía un manto cristalino trasparente.

Una vez, vinieron de una hacienda cercana en busca de Merengue, porque era el único que se atrevía a limpiar los pozos del pueblo y sus alrededores por la profundidad de los mismos, cosa que le gustaba, por dos razones, la primera porque se acordaba de los fajos de billetes y monedas en el fondo y la segunda porque con esa platica del trabajo, ayudaba a sus hijos a estudiar pensando en devolverse para su pueblo de origen, algún día de su vida.

Cogió sus aperos compuestos por dos cabuyas, una lisa y otra con nudos a cada cincuenta centímetros que le servía de escalera para bajar y subir del pozo, además invitó a su vecino quien lo ayudaba en esas lidias de sacar agua con un tanque de doce latas, hasta dejarlo seco.

En el sitio del pozo calicante, más profundo de la región se encontraban Toño el capataz de la hacienda, Merengue y el vecino que le decían, el picho, arreglaban precio por el trabajo a realizar y estaban enfrascados en una diferencia de quinientos pesos, hasta que por tercera vez, Merengue se asomó al pozo y vio a través de la oscuridad la realidad de sus sueños.

Bueno Toño, no te preocupes por el precio, después que lo limpie nos arreglamos, consígueme tres mechones con petróleo que regreso en horas de la noche, así me rinde más, a palabras de galleros se dieron la mano y se marcharon, Merengue y su amigo picho, quien notó a su jefe intranquilo y hablando solo en el patio, caminando de aquí para allá y de allá para acá.

Hacia trazos en el suelo con un pedazo de palo, salió y compro veinte sacos de fique al depósito del pueblo, le pidió prestado a su amigo Ramón, su camión 600, para devolvérselo al día siguiente, pidió unas cajas de cartón en el depósito y unos amarres.

Todo esto lo capto su amigo Picho y se dijo, algo le está pasando a mi vecino, ese no es el comportamiento de él, pero calló boca, porque estaba desempleado y con ocho hijos no iba a despreciar el trabajo que le ofrecían y, que ya había trabajado con Merengue.

Se presentó Merengue a su casa, la primera del pueblo manejando un camión, bajó cajas y amarres, le susurró a su esposa y cerraron puertas, empacaron lo poco que tenían y a las once de la noche se dirigió en compañía de Picho en el camión a la finca La Esperanza a realizar un gran trabajo, que les cambiaría la vida.

Bajo merengue al pozo de veinte metros de profundidad acompañado de una linterna de doce tacos amarrada en la cabeza, tres mechones de petróleo acompañaban a Picho desde el borde del pozo y en un santiamén sacaron el agua que corrió rauda a la quebrada que da al rio.

Pidió Merengue los sacos a Picho, que bajaron amarrados con el cáñamo de sacar el agua, acto seguido grito Merengue desde las profundidades: jala picho con fuerza y cuando canto el gallo de las cero horas, salió en primer bulto de billetes americanos como lo soñó Merengue y así sucesivamente hasta que se llenaron de Dólares y monedas de oro, los veinte bultos de fique, comprados en el depósito el día anterior, con el pretexto de una ficticia compra de maíz.

Esa noche cayó un fuerte aguacero, acompañado de tormentas, truenos y relámpagos, como dicen en mi pueblo, después de la tormenta viene la calma, otro refrán: oscureció, llovió y amaneció, los que no amanecieron en sus casa fueron las dos familias de la primera y segunda casa de entrada al pueblo, se las tragó la tierra decían los habitantes,, que masivamente acudieron a la hacienda donde Merengue y Picho, achicaron el pozo de veinte metros de profundidad a media noche.

Los rumores es que a todos se los trago el pozo, mandaron a buscar un buzo a la armada de Cartagena para bucear a las dos familias que se encuentran en las profundidades de un pozo que dicen que no tiene fondo y que fondo va a tener si Merengue se llevó toda la plata que tenía.

Pasado unos años, vinieron unas bolas locas, que habían visto a Merengue y a Picho viajando en un vuelo de Londres a Vancouver Canadá.

El camión seiscientos fue devuelto a su dueño, pintado, latoneado y con un pasa cintas de última tecnología, una llamada sorprendió a Ramoncito su dueño donde le comunicaban que en el tanque auxiliar de la Gasolina habían unas colombinas, nada más y nada menos que cien monedas de oro de veinticuatro quilates, para que con ellas hiciera el hotel más grande del pueblo y lo pusiera a su nombre, entonces si se rego en el pueblo que Merengue se le cumplieron sus sueños, por eso es que yo digo que soñar, si cuesta.

La hacienda la vendieron por una millonada de pesos colombianos y el pozo, cual pozo, los pozos porque cavaron y cavaron hasta hacer varios pozos y no encontraron nada, solo barro rojo, allí nunca hubo un pozo, solo es el realismo mágico de una mente que desarrolla la creatividad y el deseo de hallar un tesoro y vea que Sandro Simplicio Ossuna Milenio se salió con las suyas y logro su objetivo.

Un descendiente Árabe familia de Maru viajó a Libano, debido a un bajón económico que sacudió a Colombia hace algunos años, en la ciudad de Maicao Guajira, los comerciante Árabes cerraron sus almacenes y se devolvieron para su tierra, Abrahan Albragin, visitó en su gran almacén a Sandro Simplicio en Beirut, este, le dio potestad y dinero para pavimentar la carretera que da a la primera casa del pueblo donde soñó y se enriqueció.

A compadre Picho, se lo tragó la tierra con toditica su familia, dicen que lo han visto en el pueblo, repartiendo dinero de casa en casa a los más pobres, a media noche, lo curioso del caso es que todas las casitas de la entrada al pueblo cambiaron de fachada, ahora son de material con techo de eternit y todas tienen un letrero que reza: “Hacienda la Esperanza”, ese es el nombre de la hacienda donde estaba el pozo calicante de veinte metros de profundidad, allí, desaparecieron las dos familias de las dos primeras casas del pueblo, ahora la calle está todita pavimentada y con todos los servicios públicos, por orden de Merengue, Sandro Simplicio Ossuna Milenio.

Este humilde escritor, al igual que Merengue y muchos más, sueñan con unas pacas de Dólares Americanos de los originales, para cambiarle la cara a mi pueblo y a todos sus habitantes y estoy seguro que un día de estos con sus noches, lo voy a lograr, porque la Ley de la acción y la reacción es universal. Su pensamiento es acción. Y la reacción es la respuesta automática de su mente subconsciente.








sábado, 24 de mayo de 2014

TIA LOBA VS. TIO MICO, EL REY DE LA MANADA

TIA LOBA VS. TIO MICO, EL REY DE LA MANADA
Por Francisco Javier Carrasco Díaz
Escritor Caribeño Colombiano















Resulta que en un Zoologico tío mico Gorro, por estar  jugando con tía loba, salieron procreando una Cría, a quien llamaron LOMICO.

Lomico tenía unas características distintas a los Lobos y a los Micos, era de cara blanca y cuerpo berrendo o sea blanco con rapé. En sus uñas tenía unos garfios, solo eran unos ganchos como los  de colgar la carne en un matadero.

Eso lo hacía especial, más cuando estuviera grande, se auguraba que iba a ser el rey de la manada, se crio al lado de su madre una loba de gran tamaño y decisiones firmes en la manada, hasta el punto de meterse con un mico que la rascaba y le sacaba animalitos de su cuerpo, sin respetar las reglas de la manada y de su compañero PILLIN.

Desde el Zoológico, los veterinarios se encariñaron con Lomico y le daban buena alimentación, a sus cinco meses ya el cachorro pintaba ser un buen guerrero, que ahuyentaba a cualquier lobo, por muy salvaje que fuera, sacaba sus garfios y al que se lo ponía en la cara era lobo tuerto.

Al año lo sacaron del Zoo, se lo llevaron a la selva africana en compañía de su madre y su padre, un mico fuerte y nuevo, pero había un pero Lomico no aceptaba la unión entre la loba y Gorro, a toda costa trataba de alejar al mico.

Sus características morfológicas fueron cambiando y de lobo solo le quedaron las garras, se convirtió en un mico especial, buscó su manada, se la gano derrotando a un mico viejo y cansado, pero eso si se llevó a su madre la Loba y a su padre.

Ya entrado en años, fue desafiado por un hijo suyo, quien quería el trono, ya se sentía grandecito y esto se tenía que definir a peso de dientes y de garras.

A toda costa La loba intervenía en las pequeñas peleas entre Lomico y su hijo Markin, pero esos esfuerzos eran en vano, y llego la gran pelea del siglo.

LOMICO vs. MARKIN, por el trono mical y Lobal, porque Lomico no dejo de ser lobo, en las noches de luna llena ahuyabaaaa como un lobo salvaje.

Por su puesto que en esa velada estaban invitados todos los lobos dela familia materna y todos los micos de la familia paterna, el ganador se hacía a los dos tronos y se unirían las familias Micos Vs. Lobos para conformar la más grande manada en la selva africana.

Diez de la noche, hora en que el mundo comienza a silenciarse, todos los pájaros dormidos y los animales salvajes en guardia, por los rapaces nocturnos que a cualquiera se llevan en sus garras, o los reptiles ponzoñosos que pululan en esa selva.

Comenzó la pelea, lomico siempre a la defensiva y markin atacando, ambos con las mismas características en sus garras, la algarabía de micos prendieron y azuzaron la pelea, deseaban que Markin ocupara el trono, en cambio los lobos estaban con Lomico a pesar de ser más mico que lobo.

Al finalizar la contienda, Lomico le ganó a si hijo y lamentablemente Markin falleció, el mundo se silenció y Lomico se fue de la manada en compañía de la Loba mayor.

Cada manada eligió su rey y se dispersaron en la jungla, Lomico, la loba vieja y Gorro viven en una cueva, acompañados de cinco mil murciélagos y sus familiares los visitan de vez en cuando, ayer llegó Pillín, también derrotado a vivir allí, en compañía de Loba, Gorro  y su hijastro Lomico.

Una historia de Micos VS. Lobos, una comunidad, una hermandad de animales.


sábado, 17 de mayo de 2014

TABO, EL BORRACHO

TABO, EL BORRACHO
Por Francisco Carrasco Dïaz
Escritor Caribeño Colombiano.
entrecuentosporrosyfandangos.blogspot.com

A Tabo, su mujer le tocó dejarlo, porque no soportaba sus borracheras todos los días con sus noches, tanto así que perdía las oportunidades de trabajo, primero era paletero, después era prensista en una imprenta, hacia tarjetas, almanaques y revistas, un lunes no llegó al trabajo y lo despidieron el martes que llegó temprano.

Tabo maneja un taxi, es tan de buenas que conduce los mejores motores y trabaja para el norte de la ciudad.

Tabo tiene cuatro hermanos y todos son bebedores de ron, ahora hay tres que se metieron a evangélicos, andan con la biblia debajo el brazo y se olvidaron de las parrandas y desastres que hacían borrachos, se olvidaron de la mala vida que le daban a sus padres y esposas. 

Todo para bien de las familias a la cual pertenecen, porque esos hermanos eran una perdición.

Pero Tabo, no se ha rehabilitado, se ha hecho todo lo imposible, pero ese señor ya no tiene cura ni compostura, figúrense ustedes, que la mamá le prepara un termo con agua de panela y un celagito de ron y él se la bebe y se emborracha.

Una vez, estaba por la plaza de San Nicolás, tirado al lado de un bagazo de caña dulce, donde hacían guarapo, iba pasando le pegó el olor y se emborrachó.

Sus hermanos están pendientes de todos sus movimientos, donde quiera que vaya, se extralimita y deja el vehículo botado, tiene el dueño que ir a recogerlos, a él y al vehículo.

Otra vez lo metieron sus hermanos borracho en una caja de muertos y duró dos días allí dormido, al tercer día despertó, abrió los ojos y miró el panorama, preguntó qué había pasado y desde cuando estaba allí, sus hermanos le contestaron que hacía dos días, se levantó y pidió un trago de ron para festejar que estaba vivo.

Otra prueba que no paso Tabo, fue una vez que estaba tan borracho agarrado de un poste en una esquina de la calle larga, daba péndulos y miraba las casas del  frente, acepto a pasar un amigo vecino de su casa y le pregunto:

¿Aja Tabo que haces agarrado de ese poste?

Tabo le respondió: Es que estoy viendo pasar las casas, en espera de la mía, para entrar.

Y por último Tabo el borrachón, lo metieron sus hermanos en una bóveda desocupada en el cementerio, se quedaron por allí cerca en espera de la reacción al verse metido en una bóveda en el cementerio, durmió tres días, ya en la nochecita como a las nueve despertó, analizo la situación y concluyo que ahora si estaba muerto, pero oyó voces cerca de la bóveda y comenzó a hablar.

“Hey mi llave, hey vecino, en donde estoy”.

Los hermanos se acercaron a la bóveda y le contestaron en coro:

Estas en los infiernos, estas en los infiernos.

Tabo les dijo:

Muchachos, ustedes que tienen más tiempo de estar aquí que yo  y conocen el sector, díganme dónde puedo conseguir  un traguito de ron.


sábado, 10 de mayo de 2014

CARTA A MIS MADRES, EN EL CIELO

CARTA A MIS MADRES, EN EL CIELO: CANDIDA ROSA DÍAZ ARROYO E ISABEL MARÍA ROMAN MADERA.

REMITE DESDE LA TIERRA: FRANCISCO JAVIER CADRAZCO DÍAZ

QUERIDAS MADRES, SI YO SUPIERA QUE EN EL CIELO HAY UN HERMOSO JARDIN LLENO DE GLADIOLOS, POMPONES, TULIPANES, NARDOS, ROSAS Y CLAVELITOS, EN TODOS LOS COLORES, SUBIRIA AHORA MISMO A CORTARLAS, PARA HACER UN HERMOSO RAMO  Y PONERLAS EN SUS MANOS, EN RECOMPENSA A TODO EL AMOR EL CARIÑO Y EN ESPECIAL EL CUIDADO Y LA PACIENCIA PARA CRIARME, Y HACER DE MI, UN SER ESPECIAL.

DIGO MIS MADRES, PORQUE MI DIOS ME PREMÍO CON DOS HERMOSAS MUJERES, UNA ME DIO SU VIENTRE POR ESPACIO DE NUEVE MESES, ME SUSURABA PALABRAS DE AMOR, DESPUES ME AMAMANTÓ Y LUEGO ME DEJÓ LIBRE COMO UN COLIBRÍ, PARA QUE VOLARA Y VOLARA, CON LIBERTAD Y ESCOGIERA MI DESTINO, EN ESTE HERMOSO MUNDO.

MI OTRA MAMÁ, ME ADOPTÓ, FUI SU UNICO HIJO, RECIBI DE ELLA UN MUNDO DE AMOR, DE FELICIDAD Y ME DIO  ALAS GRANDES,  PARA QUE VOLARA LEJOS, MUY LEJOS, DONDE  LA MENTE BROTA GOTAS DE ROCIO Y CON EL AIRE  SE COMNVIERTEN EN CAPULLOS DE HUMILDAD.

TAMBIEN ME DIO UN MUNDO DE ILUSIONES, DE HISTORIAS Y CUENTOS, PARA QUE  LAS CONVIRTIERA EN REALIDAD E HICIERA DE ESTE MUNDO Y DE MI MUNDO INTERNO UN PARAISO DONDE NO PENETRAN LOS ODIOS Y RENCORES, LA ENVIDIA Y LA MALDAD, SOLO AQUÍ, SE SIENTE LA FUENTE DEL AMOR DE MADRE Y SUS CARICIAS TIERNAS, SUS PALABRAS SABIAS, SU CORAZON ABIERTO Y SUS BRAZOS EN CIRCULO, SIEMPRE DISPUESTAS A PROTEGERNOS.

HOY, FISICAMENTE NO ESTAN CON MIGO, PERO SE QUE DESDE EL INFINITO CIELO, DONDE NO SE CUENTAN LOS DIAS, LOS MESES Y LOS AÑOS,  OBSERVAN MIS MOVIMIENTOS Y MIS PASOS POR ESTA VIDA,  SI EL PELIGRO ME ACECHA, ELLAS ME PROTEGEN, ES MÁS SIEMPRE TENGO LA SENSACIÓN DE QUE LAS DOS, ME ACOMPAÑAN.

EL AMOR DE MADRE ES IREMPLAZABLE, SIEMPRE LAS AMÉ Y LAS SIGO AMANDO, LAS RECUERDO CON  AMOR Y CARIÑO.

MIS PALABRAS Y MI RAMO DE FLORES, LAS COMPARTO CON TODAS LAS MADRES QUE SE ENCUENTRAN EN EL CIELO, DE PARTE DE SUS HIJOS, QUE CON NOSTALGIA, DESDE LA TIERRA LAS RECORDAMOS.


domingo, 4 de mayo de 2014

EL BACHI

EL BACHI
Por Francisco Cadrazco Díaz
Escritor Caribeño Colombiano

Su verdadero nombre era Hipólito, el tercero de nueve hermanos campesinos , de los cuales  solo a él le dieron la oportunidad de ir al colegio, los demás hermanos se fueron al monte a tirar machete y trozar arboles madereros en las montañas de Ariguaní.

Siempre, el Bachi era el centro del conglomerado de las lías en el trabajo, era un respaldo total al único bachiller en el grupo de trabajo a hacha y machete, en especial los días sábados que llegaba el patrón a liquidar sueldo, con una bolsa de papel amarillenta donde se depositaba  la azúcar, lleno de fajitos de billetes, cada fajo, con un nombre:

Atanael $20.oo pesos, Calixto 18.oo pesos, Nelson $22.oo pesos, Toño $19.oo pesos, Karloy 25.oo pesos, y allí se formó el problema:

Aguante allí la paga patrón, como es que el loco Karloy va a ganar 25.oo pesos, si es uno de los que menos trabaja? Gritó “El Bachi”.

Si, Si, patrón esa liquidación está mala, le sugerimos que el bachi nos liquide el sueldo, gritó otro.

Papá Andrés que era amigo del Bachi y andaba con él para todos lados, sabía que el bachi no era bachiller, a esas alturas del tiempo y que bachiller, si con solo el quinto de primaria se podía sacar cualquier problema de matemática por muy baldo que fuera.

Tan solo era un apodo que sus hermanos le colocaron, cuando abandonó los estudios y se enroló al trabajo del campo.

La discusión sobre la liquidación de sueldo terminó, cuando el patrón dijo:
Bueno para que no haya problemas con el sueldo de cada uno, les voy a pagar por igual 25.oo pesos a cada persona.

El, el patrón claramente sabía que a todos los estaba tumbando, menos a papá Andrés, que había cursado cuarto de primaria y era bueno con los números, acuérdense que él fue el que llevaba la lista de los apuntes de las apuestas cuando Pocho y Pello, los dos hermanos pelearon a las trompadas en la finca Duranía, por allá por Bosconia Cesar y también fue el liquidador en la avenida 19 del barrio Simón Bolívar en Barranquilla, cuando el contratista de una obra se fue con la plata y le dejó 300.oo pesos para pagarle a los obreros.

Tú no te preocupes Andrés, que yo te liquido bien tu trabajo, le dijo el patrón:

Cuanto es tu paga?

Son 65.oo pesos patrón y fue desembolsando peso a peso el valor correcto.

En otra ocasión, cortaron un gajo de guineo en presencia del Bachi, y para probarlo en números, le dijeron:

Bachi, si este gajo de guineo tiene cuatro manos y hay cinco personas, ¿ cuantos guineos le corresponde a cada uno?.

El Bachi, caminaba para todos lados y se rascaba la cabeza, se daba toquecitos en la mente, como para que funcionaria la materia gris.

Hasta que reventó, cogió un machete y desgranó el gajo de guineos, colocó a las personas en círculos y dijo:

Miren muchachos, para que no halla pelea con los guineos, los voy a lanzar al aire y cada quien, coge lo que le parezca.


Hipólito, el tercero de nueve hermanos campesinos, “EL BACHI”.

jueves, 1 de mayo de 2014

REFLEJOS DE UN VALLENATO “EN HONOR AL FESTIVAL”

REFLEJOS DE UN VALLENATO “EN HONOR AL FESTIVAL”
Por Francisco Cadrazco Díaz y Jairo Páez De la Hoz.



Ya comienza el festival vinieron a invitarme, en esa noche de luceros, salí de la cabañita, cogí un camino largo y en él me sorprendió una lluvia de verano, no pude seguir porque encontré un rio crecido, ese, el rio Badillo, que fue testigo de que te quise y esa noche me toco dormir debajo del palo de mango, en la hamaca grande.

Al día siguiente en los patios de las casas y en los caminos largos, se escuchaba la fiesta de los pájaros, el canto del mochuelo, el turpial y la pava congona.

Me dirigí al festival, era  29 de Abril, me embarqué en el 039, en el carrito brujo de Ataquéis hasta Patillal y luego me dejó cerca del cerro de Murillo, llevaba terciado mi pedazo de acordeón, una botella de marianamen para animarme y escuchar las tres canciones de los grandes compositores: El cantor de Valencia, el cantor de Fonseca y el cantor del Valle.

En el desfile de piloneras, iba Consuelo Araujo.

En la plaza Alfonso López, me encontré con el Compae Chipuco, volvieron al Valle, Cristina Isabel, Carmencita, María, Luzmila, Marianita, no encontré a Diana, pero ando en busca de ella.

Me senté en el parque la Vallenata y escuche un canto parrandero: Esta noche amanecemos, amanecemos parrandenado, esta noche amanecemos amanecemos parrandeando, luego escuche un canto celestial: La parranda es pa amanece, el que se duerma lo motilamos, la parranda es pa amanece el que se duerma lo motilamos y después se oyó uno recochero y popular: Viene la vaca, viene la vaca, yo soy el toro, yo soy el toro, ella tiene un ternerito, que se la mama, que se la mama.

Me levanté de allí y fui a amanecer en la estatua de mi pedazo de acordeón, contemplando la casa en el aire, donde vive Ada Luz.

En esa mañana hermosa, en la tiendecita parrandera escuche fragmentos de las siguientes melodías, yo solo te pido de que no me olvides Villanueva mía, San Juanerita tú, eres como las flores de mi jardín, la más bonita, orgullosa y ella no es así.

El último día del festival, me fui con el alma herida, porque yo también soy vallenato, si respiro vallenato, si yo canto vallenato, Sí corre por mi sangre el vallenato, entonces, yo también soy vallenato.

Después sentí una ausencia sentimental, en la despedida del festival.